CON SABORES TRADICIONALES Y NUEVOS

La gastronomía correntina será uno de los platos fuertes de la “Experiencia Chamamé”

Avanzan los preparativos para la 28ª Fiesta Nacional del Chamamé y 14ª Fiesta del Chamamé del MERCOSUR, que se vivirá a pleno del 12 al 21 de enero en varios puntos de la provincia. La más grande fiesta de raíz del país, otorgará gran protagonismo a los sabores locales: comidas, postres, dulces y bebidas artesanales, elaboradas a partir de la producción autóctona, serán uno de los platos principales presentes en la mesa chamamecera.

 

“Nuestros sabores  típicos son parte de nuestra  forma de ser y nuestra forma de celebrar nuestra identidad, y ese será uno de los aspectos en que hará foco y promocionará la próxima edición de la Fiesta del Chamamé”, señaló el presidente del Instituto de Cultura de Corrientes, Arq. Gabriel Romero.

 

Tal como se anunciara en la presentación oficial de la Fiesta, ante unas 10 mil almas chamameceras que colmaron el predio Tekové Potí, el Instituto de Cultura propone invitar a disfrutar de una oferta gastronómica basada en los sabores típicos tradicionales correntinos así como en nuevos sabores basados en la producción autóctona, dando inicio quizás a nuevas tradiciones.

 

“La propuesta apunta a la participación masiva de hoteles, casas de comida, carritos, bares, heladerías, atendiendo a los más de 100.000 potenciales comensales, que se estima circularán durante los diez días y las diez noches por los distintos espacios públicos y privados, de la capital y municipios cercanos. También, en las noches festivaleras del Cocomarola habrá oferta de degustación”, resaltó el director general de la Fiesta, Eduardo Sivori.

 

Destacó además que “para la concreción de esto será fundamental la adhesión de todos los espacios y profesionales de la cocina ofreciendo desayunos, colaciones, almuerzos, meriendas, cenas, bebidas, tragos, batidos, helados con sabores y nombres nuestros. Desde el Instituto de Cultura se dará soporte de asesoramiento para acordar criterios prácticos en la bajada de esta propuesta”.

 

Tanto la salvaguarda de las comidas, bebidas y postres o dulces tradicionales (algunas en riesgo de desaparecer) como las nuevas creaciones de cocineros locales, basadas en frutos autóctonos, aportará también un estímulo al aprovechamiento de la producción local y el recate de “platos bien nuestros” que se van extinguiendo.